Ciertamente muchas de las veces nos hemos topado con el maravilloso dicho: “El que busca, encuentra” aplicado normalmente para todo aquello que no se refiera al amor, ya que cuando de ello se trata, muchos nos escudamos en la contra frase: “yo no busco, solo espero con paciencia”.

Hoy en día existen muchas posibilidades de encontrarse con la “media naranja” gracias a la magnífica herramienta del Internet, y su infinidad de sitios creados para el ligue constante en línea, o los famosos Love Sites. Páginas que increíblemente facilitan el proceso de conocer a una persona y hasta adelantan pasos gigantescos. Siendo este medio uno de los más impersonales, millones de cibernéticos navegan por la red creyendo que un día no muy lejano se encontrarán con esa persona que les haga feliz en todos los sentidos, pero oh sorpresa: después de haber jurado amor eterno a un monitor pensando que es la persona física con la que estas hablando, quedas en cita prácticamente a “ciegas” seguro de ti mismo para reafirmar todos esos sentimientos que te hacen creer estar enamorado. Llega el día del juicio final y completamente nervioso y hasta con los pelos de punta, esperas paciente el momento en que por ese pasillo, puerta, calle, banqueta o (para aquellos sumamente ambiciosos) estacionamiento, veas pasar a la persona que idealizaste horas, días o hasta meses atrás.

Tal vez muchos han logrado a través de este medio entablar una relación sentimental, pero otros tantos al momento de conocer en carne y hueso a la persona, se llevan una gran decepción y huyen de la forma más sutil.

Pero, ¿quién no ha vivido de ilusiones o sueños alguna vez?

No es tanto el hecho de no vivirlos sino de ser realistas. Todos, absolutamente todos tenemos necesidades básicas, y una de ellas es sentirse acompañado, es creer en el amor, enamorarse, desgastarse hasta el último momento al entregarse por completo pero a sí mismo, recibirlo todo a cambio. Pues aquellos que dicen que no esperan nada, quizá están siendo un poco egoístas consigo mismos, y es que desde el momento en que regalas todo de ti a quien quieres, inconscientemente estás esperando que esa persona también lo haga hacia contigo.

Por eso mismo y para cerrar con este tema les dejo por acá algunos consejos que seguramente muchos ya han aplicado a lo largo de su vida sentimental.

 

1. No busques al amor. Mientras más sientas la necesidad de tener a alguien a tu lado, más serán los tropiezos que tenga tu corazoncito.

2. Encuéntrate a ti mismo. Es verdad que cuando te sientes bien en todos los aspectos, atraes positivismo a tu vida, y esto incluye a alguien especial.

3. No dependas al 100% de las apps. Las páginas de ligue, las redes sociales, los antros, bares y citas a ciegas son una opción, pero no son la única. Puede pasar que ahí conozcas a alguien especial pero en todo caso úsalas para distraerte y conocer o hacer buenos amigos.

4. Piensa positivo y sé realista. El verdadero amor se encuentra en lugares que no imaginarías, sitios como el cine, algún restaurante, un parque e incluso una biblioteca. Sal a caminar, disfruta de esos momentos en tu propia compañía.

5. No te confundas ni te desesperes. Es bueno salir a divertirse de vez en cuando a reuniones, fiestas, clubes nocturnos, etc. Lo que no es bueno es ir siempre con la mentalidad de ligar y salir con alguien a como dé lugar, esto es un claro síntoma de tu baja autoestima.

6. No hagas a un lado tu vida. Los amigos son parte importante en nuestro encuentro personal, la familia es el apoyo y la seguridad. Nunca dejes a un lado estos pilares esenciales aún cuando hayas encontrado al amor de tu vida.

7. Valórate y valora lo que tienes sin caer en la arrogancia, egocentrismo o presunción. Muchas personas se fijan en ti por la luz que irradias desde el momento en que sonríes, aprende a sonreír con demasía, esto es símbolo de gran seguridad y estabilidad en tu vida.

8. La felicidad completa no se basa en nadie excepto en ti. Si crees que ser feliz es dejar que alguien más lo haga por ti, entonces serás más infeliz. Y finalmente…

9. No hay nada como el amor verdadero y recíproco. Si ya tienes a alguien que sea parte importante y fundamental, y además aporte una fuerte cantidad de estabilidad y bienestar en tu vida, procura no caer en la rutina, ni mucho menos frecuentar sitios de ambiente donde abunda la tentación. Lo mejor que puedes hacer en este punto, es preocuparte por comenzar a construir una vida al lado de tú Romeo o Julieta.

Así que ya lo sabes, hay cosas que sí tenemos que buscar, pero otras es mejor ser pacientes sin necesidad de desesperarse. Recuerda que el que desespera nunca prospera, y al que le llegan las cosas es porque tuvo el valor de enfrentarse a sí mismo y hacerse feliz para poder hacer feliz a alguien más.

Después de todo, es cierto que el amor nos llega cuando menos lo esperamos.