Cisgénero. ¿Esos qué son? ¿Dónde viven, con qué se comen? Puede que tú seas cisgénero y ni siquiera lo sabías.

Me ha pasado una infinidad de veces que me pregunten que qué cosa es un cisgénero y lo que se me hace curioso es que siempre me lo preguntan personas que son cisgénero. Para poner las cosas simples: cisgénero es lo opuesto a transgénero.

Cis” es una partícula en latín que significa “en este lado de” mientras que “Trans” significa “através de”. Los términos cisgénero o cisexual se usan para denotar a aquellas personas cuyo género (cómo se perciben a sí mismos) y su sexo (asignado al nacer según la apariencia de los genitales) están conformes entre sí y por lo tanto, no se ven en la necesidad de hacer alteraciones hormonales o quirúrgicas para que estén de acuerdo.

Para este punto seguramente están pensando dos cosas:

¡Aaah, claro! Gente normal, ¿no?

¡Ash! ¿Más etiquetas? Ya mejor pongan todo el

abecedario en el acrónimo LGBTTTIQQAXYZ…

Pero esto tiene una razón de ser y vamos a ello.

gpw7ppypenho6hq1a0pb A partir de estas palabritas, cisgénero y cisexual, podemos hablar de perspectivas sociales bastante complejas. El cisexismo es aquella
postura, desafortunadamente extendida, en la cual una persona cis es superior a una persona trans y por ende, tiene más derechos y protección social, familiar, legal, médica y laboral (entre otros). Es decir, el cisexismo es la causa y la transfobia es el resultado. La cisnormatividad es aquella postura por la cual se asume que todas las personas deberían vivir dentro de un esquema “cis” y que todo aquello que escape a ese sistema está mal, es torcido o una locura… y esto no se refiere exclusivamente a estar en contra de las personas trans, sino en oposición a todas las manifestaciones que juegan con las barreras del género, como las drag queen y los drag king. Para comprender mejor estas palabras y el alcance social de estas posturas, basta con compararlas con unas parecidas: heterosexismo y heternormatividad.

Tampoco hay que pasarse.
Tampoco hay que pasarse.

Pero que esas palabras existan no significa que las personas cis sean las malas del cuento, porque la vida no es tan simple como los buenos contra los malos. Believe it or not, existe la cisfobia. Este término se emplea para denotar el odio, resentimiento o temor que algunas personas trans pueden sentir hacia las personas cis y que se traducen en actitudes de rechazo, discriminación o inclusive ataques verbales o físicos. Ya sé, vaya tontería esa de pedir respeto sin darlo primero. En lo personal, sí me he encontrado en muchas ocasiones con personas cisfóbicas y me di cuenta de que se trataba de un mal manejo de emociones: es tremendamente fácil empezar a sentir rechazo, enojo y odio en contra de las personas que a su vez te discriminan. De igual manera, existe la heterofobia.

Nos guste o no, somos animales con lenguaje y necesitamos de las palabras para explicar nuestro entorno. Es cierto que al final del día, todos somos seres humanos y el hecho de que existan gays, lesbianas, transexuales, heterosexuales, cisexuales, etcétera, etcétera, no nos hace más o menos humanos que el otro; pero no podemos eliminar todas esas palabras (cuyo concepto “etiqueta” frecuentemente está mal entendido) porque sería un caos no poder nombrar las cosas con una palabra. Por dar un ejemplo aparentemente burdo: vas a un restaurante y el menú sólo dice “pollo”. Ordenas pensando en pollo cordon bleu y el mesero te lleva un pollo empanizado. ¿Qué tiene? De todos modos es pollo, ¿no? Obviamente habría sido más fácil si el menú especificara qué clase de platillo era. El lenguaje, a fin de cuentas, es el cristal desde el cual miramos el mundo.

Por otro lado, las palabras como “cisgénero” o “heterosexual”, están ahí para evitar usar palabras como “normal“. Eso implicaría que el otro, el que es diferente, es anormal y todas los adjetivos calificativos que asociamos a la anormalidad: enfermo, rarito, torcido, extraño, etc. Aún cuando no lo digamos con afán de ofender, autodenominarse “normal” implícitamente le dice al otro que es anormal.

¿Qué pasaría si llegaras a casa y dices: mamá, papá, soy cisgénero? 

Y tú ¿qué opinas?