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¡Hola, amigos homosensuales! Me da gusto escribirles nuevamente después de un breve impasse. Qué mejor ocasión que en esta semana en la que aún seguimos vestidos de colores recordando lo vivido en la pasada Marcha LGBT (los que acudimos) y también reflexionando sobre el Día Internacional del Orgullo LGBT (28 de junio, y del que pueden leer un poco sobre lo que he escrito antes).

Este texto pretende ser una perspectiva personal de cómo percibí la marcha LGBTTIQA de la Ciudad de México desde un sentido introspectivo, más allá de los detalles de organización y algunos momentos incómodos (que los hubo) y que en este contexto pudieran ser irrelevantes.

pride2016-imagenes-y-videos-de-la-marcha-lgbttti-en-cdmx-25062016190911En textos de años anteriores les escribí sobre cómo viví la marcha LGBTTTIQA Chihuahua, una de las ciudades más conservadoras del norte del país y que en ese entonces mostraba abiertamente su reticencia al reconocimiento de derechos fundamentales para la comunidad, tales como el reconocimiento del matrimonio igualitario o la expedición de documentos de identidad para personas de la comunidad trans. Lo primero ya ha sido logrado, en gran medida por la lucha de los grupos en pro de los derechos de la comunidad y fundamentalmente, de la Suprema Corte de Justicia mexicana, que declaró inconstitucional el no reconocimiento de ese derecho y eventualmente el gobierno estatal debió acatar dicha sentencia.

Desde ahí, en un lugar donde era más probable que las demostraciones adversas fueran más tangibles, y considerando que fueron las primeras marchas a las que asistí, me di cuenta que éstas atraen cada vez a más gente y que cada vez es menos el morbo que le causa a las personas con orientación heterosexual. Al contrario de lo que pudiera pensarse, actualmente es mayormente manifiesto el apoyo de personas que con los cláxones de sus automóviles o con vítores y saludos al andar por las calles, que la aversión o la pretendida burla a la que suelen recurrir quienes son detractores de lo que llaman nuestro “estilo de vida”. También se nota que poco a poco las leyes van siendo más incluyentes. Igualmente, cada vez tenemos más aliados heterosexuales que nos respaldan.

Captura-de-pantalla-2015-06-18-a-las-14.47.15La de este año fue la cuarta marcha a la  que asistí, la segunda en la Ciudad de México. Aquí las cosas son en grande para todo y este evento no es la excepción. Este año la marcha tuvo una mayor profundidad de significados -al menos para quienes reparamos un poco en ello- considerando los eventos de los que la comunidad ha sido protagonista directa o indirectamente. Entre ellos, el hecho de que la ciudad haya sido nombrada “Ciudad amigable con la comunidad LGBT”, así como también las heridas abiertas que lo sucedido en Xalapa (Veracruz) y Orlando (Florida, EUA) nos han dejado. Esto nos recuerda que aún hay mucho por trabajar para lograr la completa inclusión sin discriminación y que falta mucha educación y visibilización para coadyuvar con la inclusión que buscamos.

Captura_2016-06-29-23-36-55-081Aún con lo anterior, siempre hay algo que le da distinción, realce, algo que hace que sea disfrutable estar ahí con la familia -sea la de sangre, la elegida o ambas- y con los amigos. Algo que a cada uno de nosotros como comunidad nos distingue notablemente y que incluso por eso se nos llama ‘comunidad gay’ y es la ALEGRÍA, el GAYNESS.

Seguro lo saben, pero también siempre se nos olvida el peso, origen y significado de las palabras. La palabra GAY originalmente significa “feliz, emocionado, alegre, lleno de vida” y creo que la gran mayoría tenemos esas cualidades, que quedan demostradas de diferentes formas en la marcha. En las sonrisas de todos, en el colorido de nuestras banderas, en la actitud de nuestros contigentes, en el verdadero respeto a las diferentes manifestaciones de esa alegría, diversidad y de la orientación de cada quién. Mirar a todos lados y encontrar eso en las caras y actitudes de quienes me rodean, aunado al sentimiento de amistad, camaradería, amor, apoyo, entendimiento…  hacen que, al menos yo, me sienta feliz de haber acudido y de acudir cada año, haciendo que con todo lo anterior podamos dar un homenaje colorido y bien merecido a todas aquellas personas que han dado su vida o invirtieron mucho de sí mismos por luchar para reivindicar nuestro derecho a vivir y ser, desde Stonewall -e incluso antes- hasta la actualidad. Eso es lo que hace sentir mucho ORGULLO por quien se es y por lo que eso representa.

Al final, todos somos parte de una enorme familia. Gays, lesbianas, bisexuales, transexuales, transgéneros, travestis, intersexuales, queers, asexuales, heterosexuales… todos somos parte del abanico de la diversidad sexual. Cada uno marcamos la diferencia, pero somos una unidad, tal como en una familia en la que cada quien tiene su personalidad e intereses, pero en conjunto todos trabajan por un bien común. A unos días de distancia, eso pienso al respecto.
13516392_861011797336550_6829612687392021105_nAdemás, siempre es un privilegio conocer a nuevas personas e ir caminando hombro a hombro, codo a codo con personas que estimas, admiras, quieres e incluso consideras tu familia elegida. En mi caso, mis compañeros de #SoyHomosensual y ustedes, nuestros lectores, los presentes y los que no pudieron estar, todos estuvimos ahí demostrando que tenemos toda la actitud y la aspiración de hacer de la comunidad algo mayormente positivo y que juntos homosensualizaremos al mundo para lograrlo.

Y ustedes… ¿qué piensan? ¿cómo vivieron la marcha y el Día Internacional del Orgullo LGBTTTIQA en su ciudad? Gracias por leernos y ser parte de esta comunidad… la #ComunidadHomosensual.

Y tú ¿qué opinas?