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Al cursi que llevamos por dentro le encantan esas frases sobre querer a alguien por quien es por dentro y no por fuera. ¿Alguna vez te has preguntando a qué limites pueden llegar estas bellas declaraciones?

Una vez que se ha entendido (o medio entendido, en su defecto) que una persona pueda transicionar de un sexo asignado al nacer al género al que se siente pertenecer en realidad, que el cuerpo se puede modificar y adaptar el cuerpo a la vida interna, surge una pregunta que le inquieta a muchas personas: ¿y tu vida en pareja?

Volviendo a lo básico, una cosa es la identidad de género y otra es la orientación sexual. Pongamos como ejemplo a

¿Qué tal un novio trans así?  Lo siento, chicos, Balian es heterosexual...
¿Qué tal un novio trans así?
Lo siento, chicos, Balian es heterosexual…

una chica trans: ella nació con un cuerpo de niño y transicionó a una vida como mujer. Ella puede ser heterosexual (le gustan los hombres), lesbiana (le gustan las mujeres), bisexual o cualquier otra orientación. Aunque no se haya operado genitalmente, si sale con un chico, es heterosexual… porque la orientación se trata de quién te atrae y con quién te gusta estar, no cómo se llaman los genitales de esa persona. No es tan complicado cuando recordamos que la vida en pareja es más que sexo: para ir al cine juntos, preparar una cena romántica en casa, inscribirse juntos a un gym, visitar un museo o acurrucarse para ver la televisión, no se necesita la participación de los genitales, así que no importa la forma que tengan.

Cuando una persona trans es gay, como una chica trans lesbiana a la que le gustan las mujeres o un chico trans gay al que le gustan los hombres (como su servidor), frecuentemente recibe la pregunta de porqué cambió si era más sencillo tener la atención de chicos o chicas con la manera en la que era antes… Sin embargo, al preguntar esto, se olvida un factor súper importante: una persona trans hace un cambio por su propia felicidad, por su integridad, su dignidad y su congruencia… no para gustarle a otar persona. Sí, es complicado encontrar una chica lesbiana que acepte que su novia tenga pene o un chico gay que no tenga problema con que su novio tenga vagina porque en el mundo de la sexualidad le damos demasiada importancia a los genitales, sin embargo, sí hay gente que puede ver más allá de unos centímetros de carne y darse cuenta de que eso no tiene nada que ver. Digo, si lo único que quieres es un pene, puedes ir a comprarte un dildo en lugar de buscar una pareja… asunto arreglado. ¿O no?

Trans-Lesbian-Couple
Pareja #Lesbosensual de dos mujeres trans.

Es muy fácil: si a una mujer le gustan los hombres, es buga. Enredarse con es que antes era niño, entonces era gay, pero luego se hizo mujer… ¡Ólvidense de esas explicaciones que no les resolverán nada! Una persona se conforma por muchísmas cosas, no por algo tan mínimo como lo que tiene entre las piernas. Si así fuera, tendríamos que inventar un nombre para el gusto por la gente con penes grandes, o por gente con el vello púbico recortado en forma de corazón, o con el cabello color rubio cenizo y cejas castaño chocolate. What!? Ya bastantes etiquetas hay como para que hagamos unas tan específicas, ¿no lo creen?

Y esta no es la única opción. Hay muchas personas trans que se sienten más a gusto saliendo con otras personas trans, porque no tenemos que dar explicaciones sobre las decisiones que tomamos respecto de nuestros cuerpos o porque tenemos historias similares que compartir. Es una cuestión de gustos y de la magia que hace que surga esa chispa entre dos personas. Las personas trans, como cualquier otra persona, tenemos miedos, inseguridades, recuerdos desagradables, sueños, metas, planes de vida… es lógico que en una pareja busquemos compañía y apoyo, no a alguien para cuestionar nuestras decisiones o para ser su curiosidad novedosa.

Pero si nos vamos más atrás, muchos ya teníamos parejas antes de iniciar la transición de género y esto puede ser un poco complicado. Es muy común que un hombre trans heterosexual haya iniciado una vida en pareja con una chica y se hayan vivido como una pareja lesbiana antes del cambio y al momento de darse cuenta que era un hombre trans, pueden pasar varias cosas que dependen de la dinámica en pareja: la relación puede continuar aunque ahora se denomine una relación heterosexual, o terminar por diferentes motivos incluyendo que la otra persona no se sienta cómoda empezando a tener una pareja de un género distinto. Lo mismo con las mujeres trans que tienen una pareja masculina gay. Aquí la sección más importante es que nadie puede obligarte a ser algo que no eres. Puede que una ruptura sea muy dolorosa, pero nadie puede obligar a su pareja a seguir viviendo en un rol de género que le causa malestar y nadie puede obligar a su pareja a quedarse con él/ella si ya no se siente a gusto.

La vida continúa y de algo estoy seguro, lo cual nos sucede a todos sin importar si somos trans o no: las personas que nos new_love_is_love_logoacompañan en nuestro camino por la vida siempre nos dejan una valiosa lección (sean pareja, familia, amigos, etc.), recuerdos gratos para atesorar y tragos amargos para reflexionar y madurar… las personas que amamos en algún momento, ya sea ese amor loco e intenso de la adolescencia o el amor estable y calmado de la edad adulta, siempre llenan de luz una parte de nuestra vida y aunque esa luz se extinga, hay que valorarla. Cuando amas a alguien, no es para cambiarla a tu antojo ni para forzar el andar juntos, mucho menos para atarle con cadenas y decir “tienes que ser mío”. Amar a alguien no es un acto de poseer la vida de otra persona, es caminar juntos y tener la conciencia de que ese andar puede separarles en algún momento pero aunque eso pueda doler, siempre quieres que esa persona esté bien y sea feliz, aunque el universo separe la vía que les une. Y si dura muchísimo tiempo y al ser viejo y gris tienes a alguien a quien sujetarle la mano, conseguiste algo maravilloso.

 

Y tú ¿qué opinas?