1. Contestarle rápido un mensaje a través de cualquier plataforma de chat

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¿Por dónde comenzar? Imagínense que varias generaciones atrás, los amantes esperaban meses por una respuesta en una carta. Y a ti si no te responden un mensaje enseguida, te pones de inmediato en modo yo no nací para amar, nadie nació para mí. Entiendo que el que alguien se desaparezca de pronto por varias horas preocupe o inquiete. Pero la clave de la comunicación con tu pareja no está en que te conteste enseguida los mensajes sino en que si no va a responder por cualquier motivo o está ocupado, tú sepas y estés consciente de que tu respuesta no va a llegar de inmediato.

Hay una clara diferencia entre mostrar interés y convertirse en una verdadera molestia. Bájale dos rayas a la intensidad y no atosigues a tu novio, por favor. Más bien aprende a comunicarte con él y a no hacerte historias hasta que no sepas el por qué no ha respondido tu mensaje.

2. No tener “amiguitos”

Celos. Malditos celos que nos hacen querer adueñarnos de la gente y pensar que tenemos derecho a decidir con quién hablan o no. Es natural que cuando andas con alguien, generes este sentimiento de “háganse todos para allá porque es mío”.

Vamos entendiendo un par de cosas. Primera: las amistades que tienes no tienen por qué ser tema de conversación con tu pareja. Sí, entiendo que hay algunos amiguitos que no le van a dar nada de confianza, pero parte de una relación (monógama) es eso: respetar la relación y esperar que el otro haga lo propio. Segunda: que te manipulen y quieran controlar, genera una relación bastante tóxica y el amor termina por convertirse en un rehén. Así que no dejes de tener amigos y si tu pareja no confía en ellos, tendrá que aprender a controlar sus celos, pues mientras tenga tu atención y tu respeto, no hay razón para aislarte del mundo.

3. No subir fotos donde muestres tu cuerpo en redes sociales

Toco este tema porque me ha tocado verlo en varias relaciones de mis amigos. Un día te encuentras con una cuenta en Instagram que de ser puras selfies sin playera, pasa a convertirse en un homenaje al decoro y las buenas costumbres. Sí, entiendo que para muchos no se sienta nada bonito ver que el novio sube una foto mostrando el torso desnudo y que todos se le lancen como sanguijuelas…

Así que si tienes la costumbre de subir fotos mostrando tu cuerpo y de pronto tienes pareja, el consejo es que lo hables. Que seas abierto con el tema y preguntes cómo se siente tu pareja al respecto. Quizá no le cause incomodidad, quizás sí, y al final la decisión de seguir subiendo fotos de este tipo debe ser inherente a la opinión de tu pareja porque, ¿qué crees? Que tu cuerpo no le pertenece.

4. Tener o no tener exclusividad sexual

 Antes de que se me pongan intensos, déjenme aclararles una cosa: que una persona tenga sexo solo contigo no significa que te ame, y que te ame no significa que no pueda tener relaciones sexuales con otras personas sin que ese sentimiento se acabe.

Prosigamos. Muchas parejas homosensuales abren sus relaciones para escapar de la monotonía o porque simplemente no conciben la idea de la monogamia. Es bonito y está bien. Así que si crees que el hecho de la exclusividad sexual con tu pareja, te asegurará una relación estable, temo decirte que no va por ahí. Eso sí, es mejor que lo hablen porque si tú quieres abrir la relación y él no, eso se llama engaño.

5. Pasar con él cualquier día y tiempo libre que tengas

¿Te acuerdas que antes de tu pareja eras un ser independiente con ocupaciones, inquietudes, amistades y un sinfín de necesidades además de pasártela pegado como estampa a tu novio? Pues más vale que empieces a recordarlo antes de que te olvides por completo quién eres…

Y tú ¿qué opinas?